Cucharita
Que bailas en mi mano
Al son de mi arritmia.
Te miro
Y me deformas,
Desnudas mi alma.
Tú metal, yo carne.
Cucharita
Tú y yo
No somos tan distintos
Tú y yo
Sin comida
Somos nada.

Cucharita
Que bailas en mi mano
Al son de mi arritmia.
Te miro
Y me deformas,
Desnudas mi alma.
Tú metal, yo carne.
Cucharita
Tú y yo
No somos tan distintos
Tú y yo
Sin comida
Somos nada.

Fragilidad en la ventana.
Caen por dentro,
sobre un cuaderno,
las gotas
de una noche febril.

La voz escrita
es eco en pasiones
inciertas,
adormecen la calma.
Esperar es libertad
Ansiedad de lilas acordes
que encantan y desafinan.

Las fotos grupales
me convierten en psicópata.
En cada una apareces tú.
En cada una aparezco yo
Mirándote.
Y ahora miro eso.
Y ahora escribo sobre eso.

El misterio de la vida
lo conozco.
Es su respuesta
la que resulta estéril.
Será así,
Mientras Dios se crea Dios.

Yo, Donjuán, he sido capaz de amar.
Amar en extrañas condiciones y maneras.
Desafiaste mi noble motivo,
Y el infortunio bastó:
Abandoné mi máscara.

El Inefable Oráculo de Forer le señaló: “El más grande imperio caerá”. Él y su ejército, nunca volvieron.
Murieron en paz, sabiendo que eran lo más grandes.

-Sodio… SO…
[Mordiendo el lápiz]
-Pero… cansada no termina en “do”…
[Mordiendo el pulgar]
-Ahahah! Mañana sí que lo termino… maldito puzzle para niños…

Escribo esta ocurrencia,
en arrebato de violencia.
Es tu inocencia
Más mi decadencia
Expresada en flatulencia,
Horrible estridencia.

-”Hola”.
[Solo me miraste. Si las miradas significaran algo, la tuya sería un "Adiós"]
-”¿Cómo estás?”